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Mario Joseph
Mario Joseph, who has been referred to as “Haiti’s most prominent human rights lawyer”, has led the Bureau des Avocats Internationaux (BAI) in Port-au-Prince, Haiti since 1996.
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Joint Mobile Group
The Joint Mobile Group seeks accountability for human rights abuses in Chechnya, notably enforced disappearances, torture in custody, and extra-judicial executions.
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Mona Seif
Mona was raised in a family of human rights defenders. Her father Ahmed Seif El Islam is a respected Human Rights Lawyer who spent five years in prison under the Mubarak regime.
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Winners

Harry Wu - 1994

"Puedes tomar a los mejores hombres del mundo ... y si los pones en el laogai, al cabo de un tiempo, se convertirán todos en bestias."

Harry Wu, es un antiguo prisionero político chino que pasó 19 años en los tristemente famosos campos de trabajo esclavo laogai. Ciudadano de los Estados Unidos desde 1995, ha dedicado su vida después del laogai a los derechos humanos y a desvelar la verdad de lo que ocurre tras la cortina de bambú.

El combate de Harry Wu empezó en 1957 cuando, siendo un estudiante de geología de 20 años, asistió a una reunión de un grupo de juventud durante la cual criticó abiertamente la política del Partido Comunista al declarar públicamente que la invasión soviética de Hungría de 1956 era una violación del derecho internacional.

Estas reuniones del grupo de juventud formaban parte del 'Movimiento de las 100 flores', entre 1956 y 1957, que exhortaban a la juventud china a “florecer”. Pero en lugar de florecer, las opiniones y actos de Wu le acarrearon vigilancia 24 horas al día y la etiqueta de "contrarrevolucionario de derecha". Su familia y sus amigos pronto lo denunciaron y fue cada vez más marginalizado.

Tras intentar escapar de China, fue condenado a cadena perpetua y pasó 19 años en el laogai desde Abril de 1960 hasta su liberación en 1979.

En cuanto a los 'ideales como amor y bondad,' dice Wu 'uno no piensa en esas cosas dentro del laogai.'

Durante sus trabajos forzados, Wu trabajó en los campos, las minas y las fábricas de China. Pasó hambre durante la mayor parte de dos décadas y en un momento dado no pesaba más que 36 Kgs.

Tras la muerte de Mao Tse-tung en 1976 y la caída de la “Banda de los Cuatro”, el Partido Comunista chino decidió liberar a los 'contrarrevolucionarios' y, después de varias apelaciones, Wu fue puesto en libertad en 1979.

Pronto comenzó a trabajar dando clases en la Universidad de Geociencia de China. Wu nunca habló de política de nuevo.

A mitad de los años 80, tras seis años de docencia, enseñó como profesor invitado en el Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de California en Berkley.

Wu llegó a San Francisco en Noviembre de 1985.  “En el aeropuerto...”' dice Wu “me puse de rodillas y besé el suelo!”' Harry Wu era libre finalmente.

Mientras cambiaba de un empleo a otro para poder llegar a fin de mes, el Senado de los Estados Unidos pidió a Wu que testificara acerca del laogai. Este hecho marcó el inicio de la misión de Wu como activista de los derechos humanos.

En 1991, en el marco de un documental CBS para investigar el laogai, Wu y su esposa volvieron a China. Utilizando una cámara oculta, documentó las condiciones deplorables en el interior de los campos de trabajo. Estas secuencias se convertirían más tarde en parte del reportaje de 60 Minutos de Ed Bradley 'Made in China'.

En marzo de 1994, Harry Wu se convirtió en el primer galardonado del Premio Martin Ennals para Defensores de los Derechos Humanos.

En 1995, Wu obtenía la nacionalidad americana y, el mismo año, era el centro de una controversia diplomática entre Estados Unidos y China, tras ser arrestado mientras intentaba atravesar la frontera entre Kazajstán y China. Las autoridades chinas se negaron a repatriarlo y lo imputaron por “posesión de secretos de estado y hacerse pasar por funcionario del gobierno”. Fue condenado a 15 años de prisión, pero pasó solamente 38 días detenido antes de ser puesto en un vuelo de regreso a San Francisco.

Hoy, Harry Wu dirige la Fundación de Investigación sobre el Laogai que fundó en 1992 y actualmente está construyendo un museo dedicado a la causa.

Es autor de varios libros, incluido Vientos Amargos (1995) y Troublemaker (2002) y aparece a menudo en la radio y la televisión para discutir los derechos humanos en China.

Asma Jahangir - 1995


"Strategy is what you must have. How else can you deal with madness?"

Following in the footsteps of her father, Malik Jilani, a former Pakistani civil servant turned reformist politician, Asma Jahangir has dedicated her life to protecting human rights, and especially the rights of women, religious minorities and children. A lawyer by profession, she is today one of the world's foremost human rights experts.

Winner of the 1995 Martin Ennals Award, she has since then received continued recognition for her activism and human rights work.

At the time, she had achieved world recognition for her successful defense of a fourteen year old Christian boy, Salamat Masih, accused of blasphemy, only to be physical assaulted and harassed by death threats.

Her activism began as a consequence of the detention of her father in 1971 following the repression of the Awami League and his role as one of its leading lights. It would take her ten years from the filing of her first petition to win a landmark case resulting in the release of her father.

In 1980, in an atmosphere of growing corruption and violence the legacy of the administration of General Muhammed Zia-ul-Haq, Asma, along with three others, established Pakistan's first all-female law firm, called AGHS, named after its founders: Asma, Gulrukh, Hina and Shahla. "I didn't think it would last longer than six months" noted Jahangir. The law firm focused its efforts on woman's rights. In 1983, they helped create the Women's Action Forum whose purpose was to explain the implications of Islamized laws on human rights, especially women's rights.

Asma Jahangir was and continues to be a staunch critic of the Hudood Ordinances, a series of laws enforcing punishments mentioned in the Qu'ran. Under the laws, rape victims are accused of ‘zina’ (adultery).

A turning point came in 1983, when some 30 women took to the streets, protesting the case of Safia Bibi, a blind girl who was gang-raped and later charged with ‘zina.’ The AGHS managed to overturn her death sentence.

Asma Jahangir's personal development followed closely the development of Pakistan's modern political history. As President Zia-ul-Haq began institutionalising military tribunals, religious courts and self-appointed judges, Asma strengthened her struggle for Pakistan's civil rights movement and, international human rights. In 1986, she helped create the Human Rights Commission of Pakistan, for which she became Secretary-General, for which she is now an Honorary Board Member.

At the international level she served as the Special Rapporteur on Extrajudicial, Arbitrary or Summary Executions from 1998 to 2004. She was the Special Rapporteur on Freedom of Religion or Belief from 2004 to 2010. In spite the key role she played in the UN human rights community, President Musharaf put her under house arrest in 2007. Following an international campaign, actively supported by the Martin Ennals Foundation, she was quickly released the same year.

In 1990, she refused an offer from then Prime Minister Benazir Bhutto to run for the National Assembly claiming that she would lose focus on her human rights work. Again in 1994, she refused to become the country's first female judge claiming that ‘It would be hypocrisy to be a judge and defend law I don't believe in... .’

Jahangir frequently gives lectures on human rights and is the author of two books entitled Divine Sanction? The Hudood Ordinance and Children of a Lesser God: Child Prisoners of Pakistan.

Honoured internationally, the recipient of many human rights awards and nominated for the Nobel Peace Prize in 2005 as part of the 1000 Women for Peace project, she is currently the President of the Supreme Court Bar Association of Pakistan.

After the formation of Human Rights Commission of Pakistan in 1986, Asma Jahangir decided to write a story. The story of Bantu Masih, a young Christian boy whose father dies after losing the family farm in a drought, would become a picture book. In the tale, the young boy is forced to pay back his father's debt by working a brick kiln, until one day he hears about the 'law'.

This unique fusion of poetry, art and law, is at the essence of Asma Jahangir's subtle tactics in creating a culture of human rights in a society where the regime dictates otherwise.

 

NEWS ARTICLES & INTERVIEWS

Biography of Asma Jahangir (Ramon Magsaysay Award - Sylvia Mayuga) 1995

Ms. Jahangir's Justice: Pakistani Rights Advocated Mount Holyoke College Visit to Reflect on Her Nation's Troubles (Daily Hampshire Gazette - Kristin Palpini) 21 October 2009

 

Clement Nwankwo - 1996

Clement Nwankwo es un defensor de los derechos humanos nigeriano pionero y el fundador de la primera organización de derechos humanos de Nigeria, Proyecto de Derechos Constitucionales (PDC). Ha trabajado durante más de dos décadas promoviendo los derechos humanos y el estado de derecho en Nigeria.

En los años 90, durante el régimen militar de Sani Abacha, el PDC jugó un papel central denunciando los abusos contra los derechos humanos cometidos por el régimen.

Bajo la presión de los activistas pro derechos humanos y los grupos de la sociedad civil, Abacha reaccionó prohibiendo la actividad política y silenciando a los medios de comunicación. Nwankwo respondió poniendo en pie una campaña para que los líderes cumplieran con el derecho internacional de los derechos humanos.

En 1995, la corrupción en Nigeria había alcanzado su cima y las violaciones de derechos humanos eran un lugar común. Varios líderes pro derechos humanos nigerianos destacados, como líderes sindicales y activistas pro democracia fueron mantenidos en detención incomunicado y torturados.

En su informe de 1996, Amnistía Internacional publicó cifras reflejando que "se había informado de al menos 95 ejecuciones y 46 condenas a muerte en 1995."

El mismo año Nwankwo recibió el Premio Martin Ennals para los Defensores de los Derechos Humanos 1996 en reconocimiento a su “coraje, fuerza y creatividad."

Durante su discurso de aceptación en la ceremonia celebrada en Londres, dijo:

"Continuaremos luchando y haciendo presión para conseguir un gobierno responsable que derive de la legitimidad del pueblo nigeriano."

De viaje en Suiza en Abril de 1997, Nwankwo fue arrestado por la policía de Ginebra acusado de presunto robo. Fue asaltado por la policía en la calle y sometido después a un registro corporal en la comisaría, dejándolo simplemente desnudo e impidiendo que se vistiera.

Nwankwo presentó una denuncia contra la policía de Ginebra, sin embargo el Fiscal General de Ginebra archivó el caso, para reconocer más tarde que “se había impedido a Nwankwo que se vistiera – durante casi una hora" y que ello constituía un delito de abuso de autoridad.

Las sanciones disciplinarias impuestas a los tres agentes involucrados en el incidente fueron posteriormente anuladas al ganar en apelación, de lo cual Nwankwo tuvo conocimiento leyéndolo en los periódicos, en lugar de ser informado por las autoridades.

Finalmente se hicieron cargo del caso Amnistía Internacional y más tarde el Relator Especial de las NU  sobre la cuestión de la tortura y el Relator Especial de NU sobre la independencia de los jueces y abogados, quienes dijeron que “debería ofrecerse a Nwankwo compensación adecuada” por el incidente.

En un último esfuerzo, Nwankwo presentó una petición contra Suiza ante la Comisión Europea de Derechos Humanos en Octubre 1998.

De regreso a Nigeria, el reinado del gobierno militar del General Abdulsalam Abubakar estaba en plena transición – prometiendo elecciones libres y transparentes, ya que el General había establecido la Comisión Electoral Independiente Nacional. Nwankwo aprovechó la oportunidad para establecer el Grupo de Control de la Transición (GCT), una coalición de 50 asociaciones, grupos y organizaciones que trabajaban en aras de un régimen político civil en Nigeria.

El 5 de Mayo de 1999, Nigeria promulgó una nueva constitución, pero sólo cuando el General Abubakar, fiel a su palabra, cedió el poder al presidente electo Olusengen Obasanjo, la constitución entró en vigor, el 29 de Mayo de 1999.

Tras casi dos mandatos del presidente Obasanjo, en 2006, Nigeria se enfrentó a una crisis constitucional cuando los miembros del legislativo amenazaron con enmendar la constitución para permitir así que Obasanjo concurriera por otro mandato. Nwankwo fue uno de los primeros en criticar este movimiento, que él describió como un "peligro para la democracia".

"La continuidad que Nigeria necesita," dijo Nwankwo en una entrevista radiofónica con Radio Pública Nacional, "es la continuidad de la democracia, la continuidad del régimen constitucional, no la continuidad del poder individual."

El Centro de Promoción Política y Legal de Nwankwo se opuso acérrimamente a la ley del "Tercer Mandato" y afortunadamente ésta no fue ratificada por la Asamblea Nacional de Nigeria.

Obasanjo abandonó finalmente el poder después de las elecciones generales de 2007.

Hoy en día, Nwankwo es Director del Centro de Promoción Política y Legal, con sede en Abuja, que actualmente trabaja en el control y la promoción de elecciones libres y regulares.

Bishop Msg. Samuel Ruiz Garcia - 1997

Pablo Romo, sacerdote dominicano a y colega del Obispo Ruiz, dijo que "Hizo la palabra de Dios accesible al pueblo."

Conocido como el "Tatic", que significa "padre" en lengua Maya, el Obispo Samuel Ruiz García fue el reverendo de las comunidades indígenas mexicanas y el defensor más devoto de sus derechos y libertades.

Nacido el 3 de Noviembre de 1924 en Irapuato, Estado de Guanajuato, en el centro de México, el Obispo Ruiz García falleció el 24 de Enero de 2011, en Ciudad de México debido a complicaciones relacionadas con la hipertensión y la diabetes.

En su funeral, el Presidente Mexicano Felipe Calderón, dijo que el Obispo Samuel Ruiz García ayudó a construir un México más "igualitario y dignificado".

El Obispo Samuel Ruiz García pasó más de 40 años de su vida en calidad de Obispo de la Iglesia Católica Romana en la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, en el Estado de Chiapas.

Durante ese período como líder espiritual de Chiapas, se consagró a defender los derechos de las poblaciones indígenas de este área y actuó como mediador permanente entre el gobierno Mexicano y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

En sus esfuerzos desinteresados por crear una sociedad sin discriminación, el Obispo Ruiz adquirió notoriedad en los años 60 por denunciar las leyes no escritas de Chiapas.

Cuando el Obispo Ruiz llegó a Chiapas en 1960, se encontró confrontado a una realidad de injusticias sociales aparentemente insuperables. Los trabajadores indígenas de Chiapas llevaban marcas de látigo en sus espaldas, ya que lo dueños de las plantaciones los explotaban y maltrataban por tres míseros centavos al día.

Fue la fe del Obispo lo que lo llevó a combatir la explotación y la injusticia, si bien se dice que fue su ideología socialista lo que lo hizo capaz de ayudar a las comunidades indígenas a hacer realidad sus derechos.

En 1990, durante la visita del Papa Juan Pablo II a México, los terratenientes locales escribieron una carta abierta etiquetando al Obispo de comunista y alguien que fomentaba el odio entre clases.

Posteriormente, el Vaticano lo desprestigió manteniendo que se había "apartado de sus principios eclesiásticos" y le requirió que renunciara a su cargo en 1993. El apoyo de los clérigos Mexicanos evitó su dimisión de modo que permaneció como obispo hasta que se retiró en 2000.

Ulteriormente fue acusado por el gobierno Mexicano, en 1994, de estar envuelto en las violentas revueltas de Chiapas. No obstante, las negociaciones de paz acabaron prevaleciendo, al firmar gobierno y Zapatistas un acuerdo en 1995.

El carácter personal del Obispo está marcado por su inmensa humildad, resistencia y una conciencia social única. Durante sus 40 años de servicio religioso, aprendió cuatro dialectos Mayas y viajaba a menudo en mula a través de su diócesis.

El Obispo Ruiz García fue recompensado por haber dedicado toda una vida a defender los derechos humanos cuando recibió el Premio Martin Ennals para Defensores de los Derechos Humanos en la Ciudad de México en Noviembre de 1997.

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