Sergio Vieira de Mello
Rio de Janeiro, 15 de marzo de 1948 -
Bagdad, 19 de agosto de 2003

"Estoy emocionado de estar aqui...
Alirio defiende los derechos humanos en Colombia con mucho coraje...
Dios sabe si el rol de Defensor de los Derechos Humanos es difícil,
peligroso, riesgoso... especialmente en un pais castigado como Colombia.
Con gran placer y respeto que le entrego el premio Martin Ennals"
Sergio Vieira de Mello
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
en la ceremonia de entrega del Premio Martin Ennals en Ginebra
durante la transmisión del Especial Zig Zag Café el
31 de marzo de 2003
English
Français
Español
Português
Deutsch
Bogotá, 22 de agosto de 2003.
Señor:
Koffi Annan.
Secretario General de Naciones Unidas.
Distinguido Señor Annan,
Ref/ In memoriam de Sérgio Vieira de Melo y demás
víctimas del atentado del 19 de agosto contra la sede de
las Naciones Unidas en Irak.
Me dirijo a usted, en mi condición de defensor de derechos
humanos, Presidente del Colectivo de Abogados "José
Alvear Restrepo"en Colombia, Vicepresidente de la Federación
Internacional de Derechos Humanos -FIDH- y, beneficiado con la entrega
en Ginebra, el 31 de marzo pasado, del Premio "Martin Ennals",
que recibiera de las manos del Alto Comisionado para los Derechos
Humanos de la ONU, señor Sergio Vieira de Melo.
Nos sentimos profundamente consternados y tristes, por el atroz
atentado que costó la vida de Vieira de Melo y de las demás
víctimas de este acto terrorista, que por sus dimensiones,
es un hecho que lastima profundamente a la humanidad entera, que
enluta a la comunidad mundial de derechos humanos y que nos lastima
en nuestra activa sensibilidad por la vida, impregnándonos
de cierto sentimiento de impotencia y desamparo, frente a las fuerzas
que provocan o alientan la desestabilización del mundo.
Sergio Vieira de Melo murió cumpliendo con su deber. Cuando
personalmente lo conociera en marzo pasado, dedicándonos
unos minutos de su precioso tiempo, para alentar a los defensores
de los derechos humanos de todos los rincones del planeta, para
expresar públicamente su reconocimiento y solidaridad con
mi organización y con los defensores de derechos humanos
en Colombia, reclamando nuestra protección, afirmando la
memoria de Martin Ennals a través de la distinción
que se me entregara, buscando alejar los fantasmas de la muerte
de los que apostamos la vida, al servicio de la vida; no podíamos
imaginar que él sucumbiría primero que nosotros, apostando
la suya, para que se reintegraran los derechos a la población
irakí, ayer sometida a un dictador sanguinario y hoy, ocupada
por fuerzas imperiales que han atentando impunemente contra el derecho
internacional.
Sergio Vieira de Melo murió cumpliendo con la humanidad.
Ya en América Latina, en el Oriente Medio, en el África
de los Grandes Lagos, en Kosovo, en Timor Oriental o en Irak, entregó
lo mejor de su capacidad humana y diplomática a favor de
los pueblos sometidos a la guerra, al exilio, al hambre, a la humillación
de una ocupación o contra la vulneración absoluta
de sus derechos. Fue un hombre de paz y militante sin descanso por
los derechos humanos, combinó como pocos el pragmatismo necesario
de una alta responsabilidad diplomática, con la defensa de
los principios y derechos que defendió a lo largo de su vida.
Sergio Vieira de Melo fue inmolado por aquellas razones de la sin
razón de la barbarie que tanto combatió a lo largo
y ancho del mundo. Muchos tienen las manos manchadas de sangre con
su muerte, todas las omisiones y acciones que facilitaron este atentado
contra las Naciones Unidas en Irak deberán ser investigadas
y los culpables condenados en los tribunales y condenados por la
conciencia de la humanidad.
Desde mi humilde condición de defensor de derechos humanos,
desde un país sometido a todas las formas del crimen y un
pueblo que sufre inimaginables abusos, me dirijo señor Kofi
Annan por su intermedio a todos los colegas de Sergio Vieira de
Melo en las Naciones Unidas, a sus familiares y amigos más
cercanos y, de todas las demás víctimas de este atentado,
a la comunidad mundial de derechos humanos, para expresarles que
compartimos vuestro dolor y vuestra angustia y, que seguiremos inclaudicables
luchando por las causas que representó y por las que fue
sacrificado.
La memoria de Sergio Vieira de Melo seguirá viva en nuestras
luchas, alimentando nuestro amor inextinguible por la vida. El mejor
homenaje que podemos rendirle, es el de sobreponernos a la desesperanza
para avanzar con paso firme, multiplicando nuestras luchas en todos
los rincones del mundo, para asegurarle un mejor destino a la humanidad!
Alirio Uribe Muñoz
Presidente Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo"
Premio "Martin Ennals" 2003.
Bogotá, Colombia, 22 de agosto de 2003.
|